Cuando era joven y cándida, y dejaba mis ilusiones hipotecadas en la
Facultad de Filosofía, me parecía que el feminismo estaba fuera de foco.
Estaba por finalizar el siglo XX y el Departamento de Género y Cultura
(que cariñosa y despectivamente algunos llamaban de Género y Costura),
paría soberbias mujeres dispuestas a cercenar el pene de cuanto hombre
osara interponerse en su camino. El lesbianismo, de hecho, no era sólo
una opción sexual, sino también una manifestación de rebeldía en contra
de los dimes y diretes de una de las sociedades más hipócritas de
América Latina.
Sin embargo, a mi me hacía gracia y hasta me incomodaba de cuando en
cuando, sobre todo porque toda disposición a pensar la sociedad de la
mayoría de mis congéneres, partía de los axiomas de la guerra de los
sexos.
No es casualidad que me molestara tanto feminismo, en tanto siempre tuve
una muy buena relación con los hombres, quienes solían ver en mí a unO
de los suyos y, por lo tanto, compartían conmigo espacios reservados a
Toby y sus amigos. Nunca sufrí ningún tipo de marginación y eso hasta el
día de hoy. Lo que pasa es que los hombres me parecen más simples,
fáciles de llevar y más directos. Los amigos suelen requerir menos
"terapias" que las amigas, y cuando las solicitan es de frentón para
pedir una opinión que consideran válida y no para que les soben el lomo.
Generalmente, uno le puede decir a un amigo: "Imbécil, la estas
cagando", sin que te deje de hablar o escribir por un año. Con las
amigas hay que ser más delicada.
Pero a estas alturas, creo que me estoy reconciliando con ciertos
aspectos del feminismo y definitivamente me parece totalmente atingente.
No es menor que hoy por hoy las mujeres ganemos menos que los hombres o
que las ISAPRES nos saquen el costo del útero y la menopausia en un
sólo paquete... en todo caso, no es eso de lo que quiero escribir porque
ya se ha escrito mucho.
Desgraciadamente, el patriarcado y sus bemoles está presente en tantos
espacios que en verdad una no se puede hacer la tonta. Pero lo más
absurdo de esta situación, es que en Chile se da con torpe fuerza entre
las propias mujeres. "Estoy segura de que esa huevona es medio puta ¿Te
fijaste cómo es?", o jefas que despiden mujeres y no hombres cuando se
forma una pareja, o directoras de colegio que sugieren el "retiro
voluntario"de la mocosa preñada, pero no del mocoso que la preñó.
Que algunos hombres tengan este tipo de conductas no es de extrañar,
tampoco que otros sigan eligiendo "blancas Marías" como esposas, después
de todo ellos dominaron por siglos los circuitos de la vida pública,
por lo tanto es lógico que algo quieran conservar ¡Pero que sean las
propias mujeres las que mantengan este "deber ser" y se lo exijan a las
demás, me parece una grosería histórica!
Fueron muchas las mujeres que dieron la pelea por trabajar, por usar el
anticonceptivo, por ponerse minifalda y sacarse el sostén si les
parecía, como para que las señoritas o señoras de vagina muda vengan a
retrasar el proceso de emancipación que en Chile todavía camina con
piernas cortas. Por cierto que con esto no quiero decir que todas la
mujeres tengan que salir corriendo como yeguas sueltas a hacer gala de
locuras, porque aunque claramente no es mi estilo, me parece válido que
algunas de mis congéneres opten por el estilo de vida decimonónico. Pero
dejémonos de fomentar la hipocresía entre nosotras, las mujeres de todo
orden merecemos respeto, pero por sobre todo de parte de nosotras
mismas. Así es que si usted tiene una amiga que crea “medio puta”,
piénselo dos veces, lo más probable es que ella no quiera quitarle a su
marido y que lo que realmente ocurra, es que decidió vivir la vida a su
manera y no le hizo caso al patriarcado que usted tanto respeta.



Estoy de acuerdo una vez una amiga mia dijo que los hombres somos mejores amigos para ellas de lo que una mujer podria llegar a serlo me dio un poco de pena oir eso dicho de esa manera pues entendi que las mujeres no llegan a un nivel de amistad que llegamos los hombres es cierto pues oi y lei comentar esta disconformidad femenina... en mas de una ocasion.
No afirmo que los hombres entre si son de lo mas leales pero sin duda creo yo llegamos a forjar una amistad mas autentica entre nosotros que lo que las mujeres llegan a hacerlo entre si.
Se que tu post no habla precisamente de eso sino de la rivalidad femenina y el machismo pero mi punto es que lo que dije alli arriba es a causa precisamente de lo que escribes.
Saludos desde Bolivia!