
Como bien decía Quique, con tener esos ateos ya ni necesitamos creyentes. Es difícil y probablemente no ayude en nada generalizar y decir que hay una clase única de ateos que defienden la religión, o que se oponen al activismo ateo, pero enseguida, viendo que Quique buscaba una denominación adecuada (ateos tibios, ateos religion-friendly...) me vino a la mente el término faitheist, que el Urban Dictionary define como
Un ateo que es "suave" hacia la creencia religiosa, y tolerante hasta de los peores excesos intelectuales y morales de la religión; un ateo acomodacionista.La palabra faitheist, combinación de faith "fe" y atheist "ateo" (suena como esta última, pero con una f añadida al principio: FEI-zi-ist), fue inventada por un internauta bajo el pseudónimo Divalent, y ganó el concurso propuesto por el blogger evolucionista Jerry Coyne (de Why Evolution Is True) para encontrar un término que resumiera esta actitud, aunque luego Divalent cedió galantemente su puesto a otro concursante, Your Name's Not Bruce?, quien había propuesto la forma faiththeist y luego la retiró.
El término se conecta generalmente con la idea de "fe en la fe" (belief in belief) propuesta por Daniel Dennett, según la cual muchas personas, aunque no creen en Dios (o cualquier otro punto esencial de alguna religión), sí creen que es correcto, bueno, necesario o al menos importante creer en la idea de la religión. Dentro de estas personas habrá muchos pseudo-creyentes que no saben nada de religión excepto que deben seguir alguna religión, y ateos que, no obstante haber rechazado el concepto de Dios, ven a la fe (en los demás) como una virtud.
El asunto de los ateos que no se terminan de decantar por el ateísmo fue tratado por Richard Dawkins en un par de sus libros, y Dawkins se explayó un poco más en un post en su blog, I'm an atheist, BUT... ("Soy ateo, PERO..."), donde enumeró varios motivos comunes:
- "Soy ateo, pero la religión está aquí para quedarse" (derrotista, aunque muchas veces exultante).
- "Soy ateo, pero la gente necesita religión" (esta idea es un mito condescendiente y elitista).
- "Soy ateo, pero la religión es una de las glorias de la cultura humana" (¿los sacrificios humanos a los dioses también?).
- "Soy ateo, pero no le veo sentido a predicarle a los conversos" (cierto, pero hay conversos que no se animan a mostrarse como tales, y a quienes les puede venir bien ver que no están solos).
- "Soy ateo, pero no deseo asociarme con el lenguaje intempestivamente fuerte que estás usando" (¿por qué la religión no puede ser atacada? ¿Por qué no se la puede criticar de la misma manera en que se critica un libro o una obra de teatro? ¿Los políticos no son aplaudidos cuando devastan retóricamente a un oponente en una discusión parlamentaria?).
Que esto nos sirva a los ateos para darnos cuenta de que no hay una sola clase de ateos... y que jamás debemos esperar de todos los ateos que sean gente coherente, amantes de la ciencia, o que sepan darse cuenta de cuándo están actuando en contra de sus propios intereses.


Bueno se me viene a la mente el caso de los agnósticos. Aunque son bien recibidos dentro de los foros racionalistas y son considerados de cierta forma ecuánimes; ser agnóstico equivale a decir que el hombre no puede formarse un juicio sobre la existencia o la inexistencia de Dios. Yo pregunto entonces de pronto los unicornios existen y no podemos hacer un juicio sobre su inexistencia? En este sentido el agnosticismo niega la capacidad humana para formarse una opinión del fenómeno religioso. En el agnóstico no hay una respuesta definitiva. No son ateos.
Con respecto a los otros ateos, vale decir que es díficil hacer un juicio de quien es un "ateo puro". Considero que un ateo de verdad no es un derrotista, el ateísmo merece un espacio en la vida pública de nuestras sociedades y aunque la religión existe, la verdad es que el hombre no necesita la religión. Tal vez la religión sí necesita al hombre para poder saciar su sed de poder y dominio caprichoso, pero aquí debemos hacer una pausa y saber que denunciar lo malo de lo religioso (que siempre va a ser la totalidad de lo religioso) no necesariamente significa condenar a las personas religiosas y lo que dicen. En primer lugar por que las personas "religiosas" son seres comun y corrientes que se entregan al fenómeno religioso y a las prácticas religiosas. Es decir un ateo de verdad no puede negar que la religión coloca un velo oscuro que no nos permite ver a las personas como son, en otras palabras no podemos juzgar a las personas que creen, pero sí podemos juzgar lo que creen y lo que hacen.
En este sentido podemos reconocer que el fenómeno de creer es distinto al de ser. No existe realmente el "ser religioso", si no personas que se creen religiosas y por eso distorsionan las discusión. "Un católico" realmente no es un católico si no un ser humano que hace un juicio errado sobre el mismo, que cree algo que no esta acorde con la realidad. Los católicos no existen, existen los animales humanos que se creen católicos. Vaya diferencia con un las vacas que no hace juicios errados sobre sí mismas. Tal vez las vacas son más afortunadas que aquellos que se dicen católicos.
Todas estas etiquetas dividen: católico, musulmán, hinduista, pero no nos dicen nada acerca de la realidad, son creencias. Un ateo de verdad no es el que anda peleando cada nada con un creyente, si no aquel que reconoce que no podemos ir en contra de las personas por más absurdas que sean sus creencias. Considero que esto no significa que no debamos ser ateos militantes, claro que sí debemos hablar y decir la verdad a los demás, pero esto no debe hacernos olvidar que todas las personas merecemos respeto (OJO: ESTOY HABLANDO DE LAS PERSONAS, NO DE SUS CREENCIAS).
Respecto a los ateos tibios que creen que la religión debe tener un espacio en la sociedad por que "son tradición, sus enseñanzas alientan, la gente no puede dejarla" son aquellos que se resignan frente al drogadicto que no se decide a abandonar su droga y lo dejan solo con su droga. Si reconocemos que la religión es como un vicio, una droga, que le impide a la gente ver su propia realidad y la ata a creencias absurdas, debemos alentar a los religiosos (quienes se juzgan a sí mismos como tales) a que abandonen su vida viciosa, que dejen de buscar consuelo en formúlas mágicas que nunca los transformarán para bien ni a ellos ni a nadie. Estos "ateos", que de alguna forma valoran la religion, realmente no son ateos si no personas que conservan la pequeña esperanza de volver a drogarse algún día con la anestecia religiosa si encuentran evidencia para ello (Una contradicción en sí).
Pd. Gracias Pablo. Tu artículo sirve mucho para reflexión sobre estos temas, espero que el comentario sirva para enriquecer el debate en un futuro en estos foros.